A mediados de abril, el Barcelona Open regresa al Real Club de Tenis, un ATP 500 que se juega en tierra batida al aire libre. El campeón defensor, H. Rune, es el ancla de un cuadro de 32 jugadores que buscan forma en la superficie lenta. Con Madrid y Roma en el horizonte, los puntos de ranking aquí tienen un peso real.

Los aficionados locales esperarán una gran actuación de Alcaraz, aunque nada está garantizado en la tierra europea. El premio de 2,9 M€ y la final del domingo 19 de abril preparan el escenario para una intensa lucha por el título de una semana en España.